martes, 13 de febrero de 2007


La señora tocó el tema de la crisis de la Universidad peruana como problema de financiamiento y pobreza de nuestro país, con lo cual planteó el pago de mensualidades. Mencionó también el carácter elitista de la educación superior pero le vertió otro contenido: de espacio restringido para quienes no gocen de condiciones económicas. Su análisis partió de la Universidad pero no pretendió explicar a este como un componente institucional dentro de la sociedad. En realidad, nunca quiso llegar a tal nivel.
Ante la necesidad de entender la crisis de la Universidad Peruana y la Educación en general, a continuación compartiremos nuestro análisis de la situación; todo ello con la intención de propender a la toma de conciencia sobre esta problemática y el que asumamos consecuentemente un postura, sea cual fuere.

Hace una semana la Universidad Pública se vio remecida por los comentarios y planteamientos de la congresista Marta Hildebrandt. Nos sorprendió no solo por romper su record de ser la congresista que menos proyectos de ley a presentado en sus dos últimos periodos congresales, sino porque pretendió alterar la función de la Universidad Pública. Y lo hizo de la manera más cínica y malintencionada: pretendiendo vendernos los conceptos de nacional y público como sinónimos.